Hace tiempo que no me daba a la tarea de escribir en el blog, a pesar de que he tenido un montón de temas para escribir y que, además, trabajo todo el día frente al computador.
Hoy no tengo nada muy específico que relatar, sin embargo, me dieron ganas de volver a hacerlo.
Desde la última vez que escribí han pasado varias cosas, por cierto la más diferente es que estoy trabajando en una revista. Dejé las clases y estoy en una agencia haciendo una revista de bricolage. Nada muy exitante, pero sí interesante y entretenido. Toda una nueva experiencia, porque sin duda he aprendido un montón de cosas.
Desde hace algunos días, tengo oficina y creo que esto ha sido lo mejor que me ha pasado. Avanzo más ya que no tengo distracciones ajenas. Soy solo yo, el pc, los temas y música. En general había trabajado en lugares donde el espacio se compartía. Acá es diferente, primero porque soy la única periodista. El resto son diseñadores que tienen una habitación para ellos y sus mac.
Ahora, recordando el pasado, ese pasado de trabajo inestable y días libres, los echo de menos. Jamás se está conforme y es cierto. Antes me penaba el no tener plata estable y que los días, por no hacer mucho, fueran rutinarios e interminables. Ja, ahora igual los días son rutinarios e interminables, todavía no llego y ya quiero irme, sin embargo, hay más plata a fin de mes y eso nunca es malo. Pero extraño la disponibilidad horaria para juntarme con Raveau y quedarme con él hasta tarde. Pero todo sacrificio tiene su recompensa.
Así que a aguantar no más. Recién hablaba con un amigo y me decía que el tiempo pasa rápido y es cierto. Ya publiqué la primera revista escrita íntegramente por mí, mi hermana ya va a tener a su bebé y con Raveau ya vamos a cumplir un año. Maravilloso.


