En general, mi madre no asocia muy bien nombres con rostros, más aún si se trata de actores de Hollywood. Sin embargo, hay algunos galanes a los que no les pierde huella como Richard Gere, Kevin Costner, Johnny Depp y Heath Ledger.
Bueno, este último apareció muerto hoy a los 28 años en su departamento de Nueva York, y según la policía de esa ciudad la causa de la muerte podría ser el abuso de drogas.
Lo primero que dijo mi madre cuando vio la noticia fue : “si era tan joven y tan afortunado ¿Le iba bien, cierto?” A esta altura, saber si a alguien le va bien o no, es un poco más complicado que saber que recibe millones de dólares por sus películas. Lo cierto es que a Ledger no le iba mal en lo profesional. Acababa de terminar de filmar “Batman, The dark knight”, donde interpretó al Guasón y tenía varios proyectos en carpeta. Sin embargo, hace algunos meses había terminado su relación con Michelle Williams, madre de su hija Matilda de dos años.
Saber qué pasa por la cabeza de alguien que se quita la vida, si es que tuvo real intención de quitarsela es lo más difícil de esta historia. También hay accidentes, cómo finalmente se puede determinar eso cuando hay drogas y pastillas de por medio. Eso me recuerda una historia cercana de un amigo que murió por sobredosis pero finalmente dijeron que había sido un ataque al corazón… obvio que por la sobredosis.
Pero bueno, la muerte de Ledger será parte de un hito más del cine hollywoodense. Actores jóvenes que se matan por el exceso de fama como James Dean o River Phoenix, entre otros.



