Según muchos tengo la vida soñada para un profesional joven que espera ser reconocido por sus méritos. Aunque la verdad estoy un poco cansada de no cansarme lo suficiente.
Me regresé de Europa con la idea fija de trabajar fuertemente en el proyecto de investigación filosófico con el que ganamos el Fondecyt, sin embargo, a pesar de que tengo mucho que leer, analizar y escribir, nunca es suficiente para ocupar todas las horas que uno dedica generalmente a una actividad laboral.
Por eso a mitad de año conseguí un trabajo de medio tiempo (en realidad de tiempo no definido) en un centro de educación que reunía algunos de mis intereses y donde además trabajaría con un antiguo amigo, que por cierto fue el que me consiguió el laburo.
No es mucho dinero. Tampoco mucho que hacer, el problema es que cada vez hay menos que hacer. Voy, me siento un rato, trato de generar ideas para proyectos, pero las eternas reuniones (si es que los comensales llegan) son tan agotadoras que casi todo queda en nada.
Por el lado del proyecto todo va mejor, pero ya estamos en la etapa de conjugar las ideas así que la carga de lectura ha ido disminuyendo. Y como soy tan matea, la mayoría de mis capítulos y ponencias están listas. Obvio, porque tengo tiempo para hacerlo.
Ahora, no todo es malo, tiene también beneficios. Soy como una estudiante, que vive en casa de papás, gana plata y tiene vacaciones de tres meses. Puede salir con su chico cuando quiera y pasar tardes enteras mirando películas y regaloneando, porque además por suerte, él también puede hacerlo.Igual a veces pasa la cuenta. Como que necesito estar haciendo cosas, extraño la vorágine y el estrés del trabajo diario, fuerte y para apalearlo termino ayudando al que me lo pide solo para estar ocupada y llegar a la casa para dormir cansada de verdad.
Lo bueno es que la pega en el centro de educación ya decidí dejarla por “pajera” y porque la gente que trabaja en ella es igual de “pajera” y eso se pega y no quiero eso para mí. Lo que sí, el próxima año no va a cambiar mucho. El estar amarrada al proyecto de investigación y tener largas reuniones me impide tener un trabajo formal de lunes a viernes. Sin embargo, en marzo comienzo a hacer clases y trataré de inventar algo más. Aunque el tiempo para regalonear va a estar asegurado porque el complemento es lo hace bien y porque además lo paso increíble haciéndolo.


