El viernes partimos con Raveau al Municipal a ver “La flauta mágica” por fin en una función internacional (hasta ahora solo había conseguido entradas para el encuentro con la ópera).
Más que una ópera, la pieza de Mozart parece una obra de teatro con algunos episodios musicalizados. Una apuesta derechamente para niños, con muchos colores y animales muy bien diseñados. De hecho Raveau quedó pegado con un cocodrilo y se le ocurrió que tenía que conseguile el disfraz para aparecer con él en otra ópera.
Ahora, musicalmente, destacan Rodion Pogossov y Aline Kutan, Papageno y La reina de la noche, sin embargo, Xavier Mas, quien interpretó al príncipe Tamino le faltó precisión.
En todo caso un espectáculo absolutamente recomedable. Sobre todo para niños o gente con alma de niño.



